Ofrenda Lírica a mi tierra punteña

Contribuir al desarrollo de Punta de Bombón, es sentir grabar y atesorar satisfacción en el alma. Humana justificación, ante los ojos de Dios, el Señor de los Desamparados y el pueblo, al haber dado un mensaje de amor al prójimo, como única respuesta a él porque nos dio la vida.

¡Loor a todos quienes dan su diario esfuerzo por ver cada día mejor a nuestra tierra! ¡Loor a quienes despojándose de su egoísmo, tan propio de los seres humanos, se dan a los demás!

Porque hay que pensar y saber que en ésta, nuestra tierra querida y linda, acogedora y productiva, sustento de mi vida, y el de mi familia y de sus aspiraciones, viven nuestros seres queridos que nos dieron la vida, hermanos, hijos, amigos, residentes de buen corazón, formando todos juntos, la comunidad punteña, unida, constituyendo las nobles instituciones que trabajan por su desarrollo. A todos ellos debemos amar y respetar por siempre, con unión, integración y reconocimiento.

Empuñando y luchando bajo los colores de una sola bandera local de franjas verde, amarilla y azul, impregnados en su territorio bendito por la prodigiosa naturaleza, cuyos límites territoriales de 769 km2 con sus recursos naturales, hídrico, marino, minero, turístico y medio ambiental, debemos defender hasta con nuestras vidas, para el futuro de nuestros hijos y legado perpetuo para la existencia del distrito punteño y sus generaciones.

Por tu campiña y mar de ensueño, Punta de Bombón, eres mi majestad fértil, acariciada y fecundada por mi amor eterno. El río Tambo al galardonarte con una franja de verdor y coronada esmeralda del sur; por tu amante bondadoso mar azul, inmenso y profundo como el corazón de tus pobladores al dotarte de un trono de hermosas playas llenas de pureza refrescante, amplitud confortante, encantos atrayentes; y la divinidad que da el cetro amarillo brillante del sol abrasador para irradiarte como la reina eterna de las playas del sur, deleite de miles de veraneantes y turistas.

Así de grande es el amor a su tierra y a su población de un hijo punteño embriagado de gratitud a su perpetua bondad, al trabajo y progreso de tus ciudadanos, a la generosidad de sus agricultores, pescadores, trabajadores y comerciantes…al terruño dulce y apacible, lleno de ricas tradiciones, cantores de yaravíes, valses, huaynos, rancheras y boleros, hermosas mujeres cuyas manos preparan platos deliciosos, alfajores y famosos picantes cateños, hombres nobles de espíritu invencible que cual gallardos gañanes labran tus tierras para sembrar, cultivar y cosechar del fruto de tus entrañas diversos productos; y la valentía y coraje de los arriesgados hombres de mar y río, que pescan variedades de peces y mariscos, con los exquisitos camarones que los ponen en la mesa de los más exigentes paladares.

Para luego morir feliz de haber participado en tu progreso y más feliz aún de ir al más allá, a los brazos de mi madre y de volver a ser parte de tu suelo, devuelto a él , por Dios a través del Señor de los Desamparados, que un día tomó una porción de tu tierra, la moldeó, le dio vida y le puso tu nombre: PUNTA DE BOMBÓN. (Jerver Nájar Portugal)