CARLOS BACA FLOR

Por: Efraín R. Astete Choque.

En Mollendo e Islay tiene un significado importante el apellido Baca Flor, con él identificamos a un hijo ilustre de la provincia. La fama del pintor peruano dio la vuelta al mundo y sus obras se exhiben en importantes museos del Perú y de Europa.

Carlos Baca Flor nació en Islay en 1867, en el viejo puerto del siglo XIX. La desaparición del puerto hizo que la familia del artista emigrara a Chile. En el sureño país estudió en la Academia de Bellas Artes, logrando con ello convertirse en un académico de las artes plásticas.

La madre de Baca Flor influyó mucho sobre él. Al fallecer el padre del pintor y su hermana menor, la familia se redujo a dos personas. En su permanencia en Chile es conocido el episodio en el cual Baca Flor renunció a nacionalizarse chileno ante la invitación de los araucanos.

Baca Flor retornó al Perú convocado por el presidente Andrés A. Cáceres. En la capital retrató a la esposa de Cáceres y realizó otros trabajos que son parte de la historia pictórica del país. Viajó a Europa, con su madre, bordeando el Estrecho de Magallanes. Estuvo en París, en Roma, acrecentando su talento.

En Europa llegó a pasar hambre junto a su madre, no le enviaban a tiempo la pensión correspondiente que el gobierno le fijó. A pesar de todo maduró artísticamente y fue requerido por el millonario John Pierpont Morgan, a quien retrató tal como es, en Nueva York.

Nunca dejó de estudiar arte y las variantes de éste. Teodoro Núñez Ureta, en artículos al respecto, señaló que Baca Flor era un hombre de gran sensibilidad artística, alguien que representaba fielmente la realidad. Otros investigadores y artistas afirman que es el pintor peruano más universal.

A Baca Flor se le sigue estudiando, en las escuelas de arte, en las universidades y centros culturales. Los autorretratos, los desnudos de mujeres sencillas, los rostros de hombres en la última etapa de su vida, aquellos paisajes de Europa y Estados Unidos, son tema de análisis y síntesis en todo lugar donde se reúnen artistas progresistas.

Baca Flor murió en Neuilly-sur-Seine, en 1941, tenía 74 años. Las secretarias que le atendían se encargaron de cumplir sus últimos deseos. Gran parte de su obra está esparcida en Europa y Norteamérica. El gobierno peruano de la época adquirió las obras que estaban en su taller y con ellas creó el Museo de Arte en Lima.

Esta es la historia, somera, de Carlos Baca Flor, el pintor nacido en Islay, a pocos metros del Pacífico. Es por ello que en esta tierra, siguiendo el camino de él, aparecen más artistas, más niños y jóvenes que buscan observar y crear arte. La vida de Baca Flor y la naturaleza de Islay es inagotable inspiración.